
Un bote de vela, construido con 12.500 botellas de plástico recicladas, atracó en el puerto de Sidney, Australia, luego de cruzar con dificultades el océano Pacífico en una travesía para concientizar a la gente sobre los peligros de los desechos plásticos.
La nave, un catamarán de 18 metros de largo denominado Plastiki , había zarpado de San Francisco el 20 de marzo y llegó a Australia luego de recorrer 14.816 kilómetros (unas 8.000 millas náuticas) en 128 días.

Para De Rothschild, una buena manera de mostrar que la basura puede tener una utilización positiva fue construir un bote de vela. El Plastiki, que tomó parte de su nombre de la balsa Kon-Tiki que utilizó el explorador noruego Thor Heyerdahl para cruzar el Pacífico en 1947, es totalmente reciclable y genera su electricidad con paneles solares y generadores de viento.

El catamarán está construido casi en su totalidad de botellas, que están unidas con un pegamento orgánico fabricado con azúcar de caña y anacardo, así como con otros materiales. El mástil, por ejemplo, es de un tubo de irrigación de aluminio reciclado.
El Plastiki es una embarcación tipo catamarán cuyo casco está realizado con botellas de plástico reutilizadas. Es un proyecto de divulgación científica y medioambiental que pretende sensibilizar a la población mundial sobre el problema de la contaminación en el mar.
Su objetivo: la denuncia de la contaminación de los mares y océanos apunta directamente a los plásticos, que suponen segun algunos cálculos hasta el 80% de la contaminación del mar.
Para más información: es.wikipedia.org/wiki/Plastiki